María José Mendoza

María José Mendoza

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“Nací y vivo en Dolores, mis padres me dieron el nombre de la puta y del cornudo, y no creo en las coincidencias”.

Fecha de nacimiento: 28/12/1996
Lugar de residencia: Dolores (Soriano)
Fecha de edición: 17/4/2017

Una

Las manos rotas,
partidas,
imaginan
un rostro desfigurado,
casi transparente,
calmo.
Debajo de los ojos:
océanos oscuros,
marcos instantáneos
de negación
en noches derretidas
que en la gota salada
sólo duran un instante.

Oreja de conejo

Llora
la sombra
de los rayos de luz

se esconde
tras el velo
el odio a las mujeres

que entrecierran los ojos
al verse en los espejos
mientras

las orejas de conejo cuelgan

cuelgan

cuelgan

se mecen
al viento
como perlas en los paraísos

en los patios
en el borde vacío
en los pasillos

desiertos
la música desagradable-
mente-miente-sincera

orejas de conejo
sucias
libres-mentiras-que asfixian

y aún
tenés
la decadente decencia

de esperar
a que caiga
de tu cielo raso podrido

una estúpida oreja de conejo

que te alimente
que te escuche
que te abrigue

Travesti

Cuando el viento haga temblar el pasto y haga que los tallos titubeen en lo efímero de su existencia; cuando la voz de los buitres me rodee y el puño enfermizo consagrado de moretones viejos se tense, se congele en ira; cuando el negro redundante de los extraviados y las hormigas, con sus almas derretidas, licuen la mente al natural; cuando el grito de violencia confundida en el amor oriente los platos hacia el suelo; cuando las tripas transvestidas de fantasía lleven ruidos de aire vacío; cuando el filo entre la demencia, la paz, el orgullo y la estupidez se llene de mi sangre; cuando tus ojos de perro enfermo me rehúyan el saludo amable; cuando las ratas caminen por mi vientre, encima del hijo nunca jamás nato; cuando esas mismas ratas caminen sobre tus párpados, vas a darte cuenta que hay que fingir hasta para morirse.

Cecilia González Zumar

Cecilia González Zumar

Foto

“Me llamo Cecilia, nací un 15 de octubre pero de 1996. Soy feminista, hago ballet, estudio psicología. Fan de los sentimientos, del pelo por arriba de los hombros, del color amarillo, de Buenos muchachos y de Cortázar. Estoy convencida de que sobrarán formas de expresarse y de que siempre va a estar todo más o menos bien, sí”.

Fecha de nacimiento: 15/10/1996
Lugar de residencia: Montevideo
Fecha de edición: 3/4/2017

 

Resplandeciente

A veces las agujas del reloj empiezan a correr
y los pies dejan de moverse reiteradas veces
y la conciencia ya no se burla tanto
de que pensemos mucho y entendamos poco.

No sé ser de muchas maneras,
o no sé ser de pocas ideas.
A veces algunos sueños entienden de realidad
y se mezclan con la existencia,
y después desaparecen.
Algunos momentos saben de espirales.

Cuando las luces se reflejan en el mar
vos vas a ver en mis ojos espejos y sonidos
y mi cuerpo va a flotar por encima de las nubes.
Después voy a sentarme al lado de los pensamientos
(ahí donde estás vos).

Cuando comience esta función
espero estar descalza para sentir
como cuando siento el piso frío
o como cuando huelo la tierra mojada.
Yo no me voy a ir a mi casa en este viento
porque las preguntas son curiosas y hermosas.

Los enredos se desataron un día:
comienzan a caminar
los nudos que ya no son nudos,
que ahora son aire,
si es que al aire se lo entiende como caricia,
si es que entender miradas es un don
y que por ahí voy yo.

Ordené algunos espacios que no sabían
si estar vacíos u ocupados
y los senté para hablarles.
Les expliqué como eran algunas cosas,
me las expliqué.
Creo que entendimos
y nos dimos un apretado abrazo,
me di el momento y el silencio.

Apoyé la cabeza en la almohada,
aliviada,
canté bajito una canción
que no tenía nada que ver conmigo
pero que por algo me rechinaba tanto
en la mente.
La melodía era suave y las palabras contundentes,
como el vapor que se expande
y esas palabras indiscretas que quería oír.

Pero la almohada aliviada
y mi cabeza no tan cansada…

Ahora estoy andando por algún lugar
desconocido pero no tan aterrador,
haciendo caminos que siguen sus espirales,
o no.

 

Percibir un horizonte

Algunas penas que piden pido
y comienzan sus clases de llanto
con torpeza y dedicación.

Algunas espinas, tal vez,
curen y sanen heridas
heridas de melancolía
y de casi dolor reciente.

Yo dejo caer este mar
de lágrimas que nace por dentro
mientras tanto a vos te da miedo llorar.

Pero voy a hacer la plancha en el aire
mientras te espero,
en alguna cima,
en alguna mirada.

Y destaco de la pausa
muchas avenidas que no se notan
y no se erizan al verte.

Esa mirada que penetra
libremente,
como tus letras y tus pensamientos

que vuelan como vos,
como tus agonías,
como tus ideas
y tus noches oscuras llenas de lunas
de relámpagos
pero de lunas.

 

Paraguas invertido

como cuando algunas razones no tienen tanto sentido
o se escapan de sus límites determinados pero existen.
como cuando entendés pero te arrollás para no afrontar.
siento ese espacio cruel que detecta pedacitos de vacío,
se sumerge en estantes no tan cubiertos
pero se expanden en las comisuras de tus labios.
no estás a salvo y te percibís como un extraño
y si despertás de madrugada y los pensamientos son otros:
son murallas que se derrumban, pero tus miedos.
qué son otra vez los miedos si ya fluyen
y escapo hasta tu puerta que espera como sentada.
no voy a decir que no necesito el color de algún atardecer
si lo hace todo tan aire, tan suave, tan corredizo, tan amarillo.
y después pensé que tal vez te preste mi paraguas con lunares
para que te cubra de todos los males (menos de la lluvia).
menos de esta lluvia que te salva del por qué.

Mylène Lacrampe

Mylène Lacrampe

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Me llamo Mylène y siempre fue complicación un nombre belga. Soy fotógrafa y me ven merodeando lugares, generalmente con un párpado medio dormido y riéndome de lo que dice Rodrigo Lima. Hice mucho y concreté algo. Estudié Comunicaciones. También griego, francés, catalán y alemán. No sé por qué, si total me gusta el arte. Me tomo muy enserio mi luna en Escorpio. Escribo puros galimatías.

Fecha de nacimiento: 11/5/1998
Lugar de nacimiento: Montevideo
Lugar de residencia: Montevideo


escoliosis

            en el fuerte rechinar
           de tu pecho latente
          se hunde mi ansiedad
         ¡tristes serán las respuestas!
        
       duermo entre las botellas
      vos estabas loca de llanto
     y en el instante en que se fue
    lo que arde ya no es pasión
   lo que arde ahora es la muerte

 se despegan los discos que alguna vez
concretaban mi columna. trabajo día y 
luna escribiéndote cartas (nunca llegarán)
 por más que intente que no, la protagonista de los
  libros sigue teniendo tus grandes ojos verdes

   ¡un pozol caliente potente capaz de matarme!
    bebida que trabaja cociendo mi estómago
     mi cuerpo herido se recuesta bajo las lluvias
      ¿por qué las sirenas se siguen ocultando
        y sólo las logro ver en las noches de tormenta?

         qué lindo bailarte, qué lindo beberte
          tomarte suavemente tu piel para después
           llenarte de graves intentos de mortificarte

         mi pequeño hijo mama leche de mi pecho
        su padre no entiende este íntimo dolor
       que llevo desde el soplo de una mirada
      y derivó a este amasijo de niebla y borrasca

    sólo queda un silencio sórdido
  del cuchillo de acero afilado
 que acalló la voz que repetía
que tus ojos verdes seguían
en todos los libros que leía

2.

Cervatillo del arroyo
¡Corre rápido!
La niebla que llega
anuncia la noche helada.

Cervatillo del arroyo
¡Corre rápido!
No dejes que te atrape.
La leche y su fragancia no debe enamorarte
pues no es para ti,

Cervatillo del arroyo
¡Corre antes de que te atrape!
Escóndete en los árboles
¡No te caigas y corre!
Que la noche trae espesos recuerdos
de vida humana.

Cervatillo del arroyo
perdona por hacerte ser persona
antes de volverte animal.
Ahora ¡corre rápido!
La luz de la luna ya no se ve.

Cervatillo del arroyo
ahora extraño tenerte en mi pecho
pero la fragante leche no era para ti
¡Corre de mí, animal!
Sálvate en tu naturaleza.

¡Escapa, corre rápido!
No será que vuelvas a ser humano
durmiendo en mi pecho
otra vez.

Los clavos de la planta de mi pie me niegan el paso

El espejo me devuelve la imagen de un cuerpo femenino, de muslos y pechos grandes, espalda pequeña y piernas largas.
Existe un velo vulnerable color blanco que me rodea la silueta.
Parece que no me libro de la esencia y la voz quebradiza.

Un archipiélago que se inunda.

Es cierto que lloré en el último orgasmo, es cierto que miro películas que logran hacerme llorar al pensarlas, es cierto que me apago de la nada en mitad de la algarabía y en eso, suelo lagrimear. Todo eso es cierto.

Vivo en el intento creativo del experimento que nunca sé cuál será. El riesgo a veces inconveniente. El despilfarro emocional. La ansiedad que recorre mi estómago sólo para disimular que en cualquier segundo todo lo ingerido no digerido saldrá por mi boca de la forma más dolorosa posible. “Y llorarás mientras ocurre”, me amenaza. Dura la vida de una mariposa, pero el aleteo de ella compuso secuelas. Es cierto: estoy preocupada de algo que no existe.
Si ya la bolsa de muertos la quemé en el parrillero, si ya no existe rastro fantasmal de la anorexia adolescente, si ya cumplí los deberes y enceré el piso. Regué las plantas y bailé con mi hermana, si logré lo que quisiste, al final. ¿Por qué no logré que me quisieras?

Y ya, me duelen los pies, tengo clavos martillando la carne nerviosa.
Aún avanzo en silencio, como el felino en su casa, recorro los puntos del mapa. Y la ansiedad de confirmar algo que ya sé. Algo que me revuelve.
Y es cierto, lo lloro como si al final la culpa la tuviera yo. Porque es cierto.
No quise volver a caer
Pero al final mis letras se dirigen a vos
Inconsciente
Mensamente consciente

Y sueño la puerta de tu casa enfrente mío
Y te juro que quiero entrar
Y sabernos riéndonos
Y saborearnos queriéndonos
Pero los clavos de la planta de mi pie me niegan el paso

Pedro Bertoni

Pedro Bertoni

Maldonauta del inconsciente, por los dias se cree Gandhi y por las noches Bukowski.

Fecha de nacimiento: 13/3/1996
Lugar de nacimiento: Montevideo
Lugar de residencia: Piriápolis

El punto de…

El punto de acceso
al entramado de gotas de agua
a la red de micro-pecas
es el atajo más corto
al equilibrio de la balanza
entre la melancolía y la euforia
de estar vivo y querer ser vivo.

El macramé de gotas
de color llanto y color sudor
la niebla homínida
o vapor de vida
el éxtasis de whisky y el hombre colgado
en la cima del mazo
es el camino más corto
a caer en un colchón
y sentir el peso debajo.

El mapa de arena al borrarse con el viento
al marcar otro camino
al desviar de la ruta del bien
hacia el incierto mejor
es el trillo más corto
a la playa de los reptilianos
el valle de las mentiras
verde como el dinero
agridulces cobres
construyanSus
casasMódicas
cuotas
Brinden

 

# Que corresponda

Nada madura
si se fermenta 19 horas

Danos (mentira: me)
una razón para sentarme
en una cama
que hace tanto no es mía.
Quisimos (mentira: se)
que fuera otra la que habitamos.
Dejamos (mentira: e)
las esperanzas de verla
luna ponerse (nos)
antes que un sol perpendicular
Y rompimos (mentira: í)
la última cuerda
que nos/me ataba
a donde estaba(mos)

Nada madura
si se fermenta 168 horas

Y estuve(imos)
vistos entre humo
ojos y bocas de artistoides.
Zumbidos que me(nos)
derrumbaron el piso
y caí(mos)
a otro lugar que
hace tanto no es nuestro.
Quise (mentira: mos)(mentira: se)
que fuera otro el que habitara

 

Qué culpa tiene la cabra

Dos disparos en la noche clara. El Niño Sacrificio ya porta su ornamenta de macho cabrío que se desploma junto a su cuerpo un sincopateado repique. “Bang, bang, paf”. Y suena en el pasillo de los bosques el eco de la última rendición del primer niño del último hombre del primer feudo del último reino. Y se destiñe su pelaje con el flujo carmesí, casi tan falso como los cuernos que viste. “Es todo un juego” susurra el chamán al oído del niño, temeroso de los oídos de los árboles, predecesores eónicos del mismo dios que anhelaba desde la primera (o segunda) luz la sangre del Niño Sacrificio, sin docilidad entregado al rito, nutriendo los pies de aquellos árboles, centinelas de ese Moloch de medio pelo, sedienta deidad ominoso compañero de la noche rural de ciertas zonas que mejor dejar sin nombrar libertino capricho pagano que se filtra entre el agua y la pava el chorro y el mate los labios y la bombilla y entra y se aloja detrás de las pupilas y tira y maneja y pide, pide desde hace demasiado el nombre del Niño Sacrificio.

Pero la picazón de la curiosidad no arrastra mucho hacia dioses de dudosa existencia -y que ellos mismos perdonen la blasfemia-, sino hacia ese bulto de piel ensopada de borbotones de sangre, aquella decoración macabra del paisaje que supo ser el Niño Sacrificio. ¿Quién era? No se sabe, jamás se sabrá. ¿Quién es? Un cadáver prematuro. Y ahora sí, a lo importante ¿Quién será ahora? Ahora que dio el primer paso de su vida pre-destinada, su ruptura de crisálida, su último respiro como Niño Sacrifico y primero como Hombre Sacrificado, que es el cimiento, primer bloque fundacional del espíritu del bosque, comienzo de su reinado sobre los centinelas que lo consagran como monarca bebiendo de su sangre de mortal desparramada en los trillos unen sus espíritus inmortales bajo el yugo despótico del Hombre Sacrificado toca por primera vez con sus pies etéreos el barro de su reinado, inhaló el agobiante aire y la tenue luz del humedal denso pubis en el que se regodea, saboreó la victoria que el chamán y su dios creyeron derrota, pero victoria al fin. De la sangre, de la muerte, del bosque, que uno se detiene a mirar y comprende que los tres son tan sólo sinónimos, palabras que indefectiblemente evocan a su reinado.

Juan Manuel Martínez

Juan Manuel Martínez

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“Yo no te puedo entregar un corazón apagado”.

Fecha de nacimiento: 17 de agosto de 1997
Lugar de residencia: Las Piedras (Canelones)
Fecha de editado: 12/12/2016

Las fotos que viste

Caminamos por Millán
hay fotos tiradas al costado de un contenedor verde
y vos te acercás sin decir nada
cuidado con la mugre
no agarres eso.
Descubrís que las fotos siguen y están casi todas dadas vuelta:
una tortuga, un muelle con viejos pescando, cosas así.
No me mires a mí, yo no las agarré
más adelante hay una comisaría
andá a preguntar.
La descripción me delata
vos sabés que fui al Cabo Polonio
pero las fotos tienen ese aire ochentero
dejá de juntar porquerías del piso.
Las baldosas son todas iguales hoy cuando miro para abajo
¿o será el tedio?
si tan solo te dejaras de mirar esas fotos
manoseando mis memorias
¿con qué autoridad venís a sacudirme así?
Y te pusiste violenta, tenía que pasar
es que vos no aparecés
no puedo hacer nada si son mis recuerdos
y vos no aparecés.

 

Menos que yo

Hoy tu pelo enmarañado
devuelve mi saludo
se balancea cubriendo el espacio
el hueco que adrede yo dejé.

Mis ganas de vos se agitan y yo miro al suelo
hago chocar el brillo cobarde de mis ojos con algo
cualquier pequeña partícula de polvo
un detalle de la cotidianidad
algo así como la confirmación de que estoy solo.

Otro día te busco en un pasillo de azules inamovibles
te encuentro en el desprecio obvio que me brindás
juego siempre del lado de la negativa
te persigo desde el recuerdo hasta la lógica de no hablarte.

Vuelvo a ser el motivo por el que un día te mentí
en un retrógrado juego de dulzuras
mostrando poco, con ansiedad.
Quedo en la sombra, amenazando tus opciones
desplazándome lentamente hacia mí
ahora soy menos que yo.

 

Santo y seña, la sacude y te la enseña

Hola, somos de canal 4 y no tiene motivos para desconfiar de nosotros.
Usted pidió el servicio de televisión en vivo las 24 horas del día.
Bueno, le explico cómo funciona:
ahora mis ocho compañeros pasan a su casa
y se ubican cada uno en un rincón distinto.
Una vez allí instalados comienzan a reproducir a través de sus gritos
los ruidos, diálogos
y sonidos musicales que emite nuestra amplia programación.
Despreocúpese, a la noche sólo susurran.
No, comida no les hace falta
lo único que precisan para funcionar son un par de líneas por hora
mire, el plan de instalación le viene con merca colombiana de regalo
que tenga buen día.

Hola, somos de canal 4 y somos gente re buena
¿le interesaría escuchar la denuncia de Nacho Álvarez?
Gracias a su coraje y su labor periodística
ahora hay tres niños que no fueron violados tantas veces por su padre.
¿Cómo? No, la indumentaria que llevamos no es roja por la sangre
es el simbolismo del corazón
pasa que somos gente re linda
en los días de la Teletón nuestra señal es la que mejor se ve
además estamos sacando pila de periodistas de las divisiones inferiores
son engendritos que prometen miles de móviles en vivo desde la rambla un día de tormenta
¿no es preciosa la idea?
figúrese un mundo sin meteorólogos
sin periodistas deportivos
sin politólogos
no me imagino dónde iría a parar la verdad
lejos de cualquier estructura, quizás
¿se imagina una verdad sin forma definida?
Me contesta después
desde estudios me confirman que tenemos al siguiente cazanoticias.

Mujer en la aduana muere
mujer
cae
y la noticia es
que una mujer en la aduana
vamos al lugar de los hechos
donde la mujer
aparentemente
información no confirmada
cráneo abierto
la mujer murió
¡pero vos también podés ser un cazanoticias!
no les creas, te engañan
todos los días se nos ofrecen novedades
salí a buscarlas
cazalas con tu celular
sacale una foto y denunciá o felicitá al chofer de cutcsa que te llevó al laburo
el mundo necesita héroes y propagandas optimistas de coca cola
descubrí el mundo
y si llegás a tocar sus límites
agrandalo, inventalo de nuevo.

Te dije que pongas voz más grave, mongólico
estás trabajando para canal 4
qué te pensás, acá hay que meter huevo
diez segundos para estar al aire
mirá que Fernandito dejó la vara muy alta, a ver si encarás
cinco segundos
inspirate, pensá en el juego de la cédula
te acordás qué lindo giraban los numeritos
estamos al aire.

COMO INFORMÁBAMOS EN EL FLASH INFORMATIVO DEL MEDIODÍA
Joven notero llega a su casa
EL CRIMEN OCURRIÓ EN LAS INMEDIACIONES DEL HOSPITAL DE CLÍNICAS
Joven notero se dirige hacia la habitación más apartada
UN HOMBRE ARMADO DE ENTRE VEINTICINCO Y TREINTA AÑOS
Joven notero se saca los lentes, los limpia con cautela y se arrodilla para así poder encontrarse cara a cara con el secuestrado
LA POLICÍA BUSCA HUELLAS DACTILARES
Joven notero piensa en lo ocurrido hoy y se excita rápidamente. Se baja los pantalones y saca el pene que queda colgando a un par de centímetros del rostro del secuestrado
LA HIPÓTESIS PRINCIPAL INDICA QUE EL CUERPO FUE ARRASTRADO UNOS METROS
Joven notero se masturba a gran velocidad a tiempo que le saca la cinta de la boca al secuestrado y a gritos le pide que recite alguna noticia antigua
LAS IMÁGENES SON CONFUSAS
El joven notero no puede acabar, no alcanza el nivel de morbosidad ideal. Decide recurrir al plan B. Sube al auto y maneja unas cuadras hasta la calle Paraguay. Antes de bajar decide chocar el vehículo contra una columna y ya de paso matar a un peatón. Esto funciona, siente cómo la erección va creciendo. Un bocadillo, piensa. Entra a los estudios de canal 4, baja al subsuelo. Allí, atado a un poste y completamente desnudo se encuentra Fernando Vilar. El joven notero tiene una erección enorme. Repite el mismo proceso de hace unos minutos y al poco rato el semen está cayendo lentamente al suelo, generando un olor fétido, asqueroso e irrespirable al mezclarse con la sangre derramada desde varios televisores detrás de los cuales hay varias señoras indignadas diciendo “Qué horrible, qué espantoso”.

Nahuel Hernández

Nahuel Hernández

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“Me parió mi vieja en Las Piedras, y aún no sé como me sigue criando (aguantando), porque la verdad sea dicha, tengo un serio problema con el “ser” y el “no ser”, cuando digo que soy la nada digo que soy el todo (porque el todo comprende la nada y la nada comprende al todo), a tal punto de entenderme. En 1999 salí al mundo, y en el 2015 salí del mundo para salir al patio a jugar a ser poeta. También sospecho llamarme Nahuel y ser belieber, pero en realidad soy el hijo de una mujer que me apoya en todo. Gracias Ma…”

Fecha de nacimiento: 30/9/1999
Fecha de editado: 21/11/2016

Raro

No puedo conectarme
con el silencio
y lo que soy,
digo yo
que será
por no ser nadie,
por estar en la totalidad mía,
por encasillarme en ser todo
para ser nada;
por ejemplo
en este momento
soy un pibe raro,
que lleva una gorra
encajada para atrás,
pero como en la nada
no hay lados discretos
y coherentes,
estoy bien encajado;
también soy
el pibe raro
que saca un cuaderno
y algo para escribir
mientras se enchufa
para desconectarse
de lo que…
de lo que no sé
porque no lo he experimentado;
también
soy el pibe raro
que se acopla
sus auriculares
y escucha música rara,
a veces Zona Ganjah,
a veces Bigger
y otras a Justin Bieber
o el Javi Zubillaga;
soy el pibe raro
que va a estudiar
lo que el sistema le impone
en algún liceo
de un pueblo raro
que sospecho llamarlo “Sauce”;
no soy el adolescente
decente
que escucha la nada,
sino
que
soy
el pibe raro
que en su totalidad
es la nada;
soy un degenerado
que es criticado y censurado
por reflejar
los rostros interiores
de las gentes exteriores;
soy un pibe
de alguna antología
¿poética?;
soy un pibe
posmoderno;
pero antes de ser
todas esas cosas raras
soy la nada
que escucha
al todo
y la nada
que nadie
escucha

 

Diario no tan común

¿Viste
como cuando
no querés prestar un libro,
porque tampoco te gusta que te los presten,
y no tenés agua para bañarte,
pero estás afuera en bata, en cualquier lado menos el baño
por culpa del sorete que se bañó antes,
pero por dentro sabés que vos lo hiciste alguna vez,
a las 20:00 tenés que estar en lo de Jaqueline y son las 19:30
y mandás todo a cagar
porque estuviste toda la tarde en la placita
jugando al basket, fútbol, todo menos fumar porro,
y todavía el Santi te gana en la zona
y los gurises de ahí a la vuelta te ganan en el picadito,
y no sabés a qué hora juega Uruguay mañana,
y te querés matar porque no tenés cable porque sos pobre,
y te acordás de que estás escribiendo todo esto
porque es lo que sentís,
y lo que sentís lo sueles plasmar en la poesía,
porque la poesía es para eso, para redactar lo que sentís?
Bueno…
así me siento,
porque, no quiero prestar un libro
porque no me gustan que me los presten,
y no tengo agua para bañarme,
pero estoy afuera en bata, en cualquier lado menos el baño
por culpa del sorete que se bañó antes,
pero por dentro sé que yo lo hice alguna vez,
a las 20:00 tengo que estar en lo de Jaqueline y son las 19:30
y mando todo a cagar
porque estuve toda la tarde en la placita
jugando al basket, fútbol, todo menos fumando porro,
y todavía el Santi me ganó en la zona
y los gurises de ahí a la vuelta me ganaron en el picadito,
y no sé a qué hora juega Uruguay mañana,
y me quiero matar porque no tengo cable porque soy pobre,
y me acordé de que estoy escribiendo todo esto
porque es lo que siento,
y lo que siento lo suelo plasmar en la poesía,
porque la poesía es para esto, para redactar lo que siento.

Bueno…
así me siento.

Los poetas

Los poetas
no podemos ser arena en la playa,
no podemos ser gotas de agua en el mar,
podemos y debemos ser
granos en el medio del culo,
debemos romperle el orto
a estos ignorantes de mierda,
debemos denigrar
el analfabetismo choto de la juventud posmoderna,
debemos sexiar, drogar y rockandrollear,
nos tenemos que tocar los pitos.

Compañeros y compañeras,
poetas y poetos,
niños y putas,
putos y niñas,
la concha de tu madre
y el culo de tu padre,
ciegos y ciegas,
perros y perras,
pedos y eructas

Debemos revolucionar la literatura,
debemos follarnos duro a la RAE,
debemos ser literatura,
debemos ser transexuales,
debemos ser un Pepe Guerra,
debemos ser un Sapo Ruperto,
debemos ser poetas,
jugar basket, chupar vino
y donar plata a las whiskerías,
debemos ser un Hoski, un Neruda,
debemos asaltar un Abitab
para publicar poemarios,
debemos ser nuestras líneas,
debemos escribir
y pasarnos de la raya…
del renglón,
debemos ser uno con la poetry…
pero uno bien grande
así nos cogemos a todos

Zoe Aruel

Zoe Aruel

foto

“Nací un 6 de agosto a las 7:45 de la tarde, allá por 2001, mi madre dice que me retrasé y calculo que es por eso que siempre llego tarde a todos lados. Tuve la suerte de vivir 10 años en Buenos Aires y cuando me preguntan de dónde soy siempre digo que soy una uruguaya con el corazón en Argentina. Tengo una “pequeña” obsesión con las hojas secas y un amor platónico por la Maga de Rayuela. A veces creo que soy un grieta por donde se cuelan las palabras, el resto del tiempo soy Zoe”.

Fecha de nacimiento: 6/8/2001
Lugar de residencia: Florida (Florida)
Fecha de edición: 7/11/2016

Consideración del abandono

Considerando las palabras en un orden mental
veo el orden como estructura del desorden.
Bien, desarmemos el rompecabezas,
a ver, sí, cerremos la caja y a la mierda.

Ya pasaron dos días, no hay arreglo,
pero perdura la estructura.
Te busco entre mis medias sucias,
entre el olor a café,
los libros,
mis ojos…

Te busco desgraciado, y no te encuentro.
Condenada la hora en la que viste mis textos,
ahora que te fuiste me vuelve el aire.
Me duele el pecho, no espero nada,
pero aún te busco.
No te encuentro.

Al carajo la búsqueda,
al carajo vos y tus malditas plegarias.
Llevo puesta tu camiseta favorita,
todavía huele a cerveza, desgraciado.

Desde lejos mi cólera y yo
te queremos ver arder,
perder la cabeza.
Que tan sólo te duela un poco
de lo que me supo doler.

Son las tres de la madrugada y te vuelvo a ver,
infeliz, ibas de la mano con ella,
una putita, una hueca.
No soy muy exigente,
una como yo no la conseguís en todos lados.
(egomaníaca consciente)
después de mí viene el vacío, acordate.

Me miraste y me reí,
todavía me ponés ojitos de borrego,
menudo idiota resultaste siendo.
Ya son las cuatro, por fin te encuentro:
revisando la basura te me aparecés,
justo a tiempo.

Mirame a los ojos:
el salto va a ser lento.
Escucharás la caída,
lo prometo.

 

Entre el consultorio y el baño

Odio los consultorios,
siempre los he odiado.
Me parecen tristes,
agónicos casi.

Entre el llanto de los bebés,
las caras largas,
el sueño o el cansancio,
me veo asqueada, tentada a la náusea.

Mi estómago se retuerce,
el vómito sube hasta mi garganta.
Cierro la boca y lo hago volver,
los pisos están sucios,
quiero vomitar, si, otra vez.

A mi derecha se eleva una blanca pared.
Tiene algún que otro cartel:
lactancia, VIH, depresión…
Y me mareo, corro al baño.
Suelto el asco.

Una enfermera media tuerta abre la puerta sin preguntar,
‘¿estás bien?’, sí, no se preocupe.
Sigue su paso, algo chueco,
‘se terminó lo que se daba’
digo para mis adentros.

 

De la anorexia social y otros matices macabros

Un simple ejercicio, un simple paso a la autodestrucción.
Vamos nena, mirate al espejo.

¿No te gusta lo que ves verdad?
Gorda, intelectual, de lentes,
pelo largo, enormes cachetes.

Por ahí asoma una boca chica y de labios carnosos,
manos rechonchas, piernas gordas y mofas.
Encima de todo esto, baja… Un gnomo de jardín sos,
el cerdito, el cerdito, hace oing, hace oing.

Uy, qué pasa corazón, se te cae una lágrima,
no llores vamos, das asco pero sabés pensar.
Sos importante, el futuro del país che.
Bueno, está bien, me dejo de chistes,
pero no me niegues que ese fue bueno.